MOSH [18/19]

Notas del autor al final c:
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Just forget the world

Al inicio del episodio de Criminal Minds que Changmin veía segundos antes de que Jaejoong entrara por la puerta de su cuarto de hospital a entregarle el regalo más granuja del mundo entero. El agente Rossi citaba “consideremos que todos estamos locos. Esto nos explicaría a los otros y desenredaría muchos enredos.”

Y pues… tiene razón. Oh tiene toda la razón del universo. Changmin debe estar loco. Es la única explicación que encaja. Está loco y ya. Debe estarlo para seguir queriendo a ese chiquillo así de mucho. Loco y de remate para no querer renunciar a él. Para atreverse a pensar que esta nutella en su lengua es Jaejoong intentando decirle que le quiere.


No que sea un imposible después de los últimos eventos. Changmin no es denso como el metal tampoco.

Los ojos negros le miran a través de cada bocado de Croissant que el abogado da. El castaño va a saltar de su propia piel muy pronto. Justo ahora está danzando al filo del acantilado ¿no es así? Girando y girando sin ningún cuidado cuando tan solo un paso en falso es lo que le hace falta para caer…cara y dientes primero.

Debe jugar bien sus cartas justo ahora, al menos por primera vez desde que le ha conocido, para que así quizás pueda salir caminando ileso de esto. Aunque lo ve bastante verde si se permite ser honesto. Pero debe intentarlo al menos ¿no? Tiene ya demasiados huesos rotos con la firma de Jaejoong en ellos. Su tabique nasal por poner un ejemplo. Debe ser inteligente con esto, con sus hormonas, con este amor terco e implacable que le guarda a ese chiquillo.

No es que piense rechazarle. Le partirá un rayo el día que deje de amarle.

Él solo…necesita tiempo ¿vale? Solo un poco de ello. Y le ruega a todo santo que se le viene a la mente porque el chiquillo pueda entenderlo.

Changmin espía entre sus pestañas a su muy rubio tormento mientras sus dientes continúan masticando. El chico está tan tieso que piensa podría tallarlo con un cincel y un martillo. Hay definitivamente cosas en la punta de su lengua, cosas que Changmin no desea oír ahora mismo, aunque su cuerpo bulla por, más bien, lo contrario.

Shim desea que al menos una de las confesiones de ambos se diera sin conflictos de por medio. No es que sea un hipócrita. Uno mayor de lo que a estas alturas ya tiene claro. Sabe que la suya no se dio en las mejores circunstancias ni mucho menos pero quiere tener una buena memoria de esto ¿ok? De la que cree va a ser la peor y mejor decisión de su vida ¿Quién lo diría? Un romántico empedernido es en lo que se ha terminado convirtiendo.

El croissant irremediablemente desaparece tras un último bocado. Y el abogado debe inspirar hondo para proseguir. Pero está bien. Changmin está preparado.


“Yoochun me dijo que tienes clases temprano.”


O quizás no tanto…

Con sus manos cierra delicadamente la caja de su regalo y apretando su corazón se las apaña para sonreírle al chiquillo con cortesía, incluso levanta la mirada hacia él para decirle, “estuvo delicioso, muchas gracias.”

Jaejoong le devuelve la sonrisa.

“Pero…” continúa él, sintiéndose barbáricamente ridículo viendo ese par de ojos negros.

La sonrisa en los labios de Jaejoong flaquea un poco cuando le escucha. Changmin aleja la caja de él y la pone en una mesa al lado de su cama. Los ojos negros le siguen en todo momento, “es algo tarde ya y creo que deberías irte a casa.”

Jaejoong frunce el ceño disconforme.

Changmin retiene un suspiro. Casi puede adivinarle las palabras y el enojo empieza a cocinarse irremediablemente en su estómago ¿y qué otra cosa hay de esperar? Su jovial paciencia ha abandonado su espíritu aproximadamente dos o tres cumpleaños atrás.

¿Cómo, en el nombre de todo lo santo, va a mandar a Jaejoong casa sin tocar temas que pudieran azuzarle a hacer o decir algo que pues… solo, no hoy? ¿Es que está siendo un idiota con todo esto?

Changmin se siente como un idiota definitivamente… pero aun así... hay una pequeña parte dentro suyo que le dice que su accionar puede fundamentarse. Así que Shim se aferra a eso con brazos y piernas. Su cabeza está hecha un lío justo ahora, su cuerpo adolorido ¿Y que no está viendo a otra persona actualmente?

Tiene que resolver todo eso antes.

Además honestamente aún hay una parte estúpidamente precavida dentro de él que no está del todo convencida de cuáles son las intenciones de Jaejoong detrás de todo esto ¿Y qué tal si de pronto al verle con otra persona su ego se ha visto amenazado o algo por el estilo y todo esto es solo la consecuencia de ello?

A pesar de ello Changmin se siente obligado a darle un poco más de crédito. Desde el punto subjetivo y el objetivo. Porque finalmente lo de la nutella… ha sido un gesto… joder, ha sido lindo.

Lo único que Shim necesita es consultar esto con la almohada ¿vale? Si va a hacer todo esto tiene que por lo menos estar en paz con su razón. Pero el rubio frente a él no parece dispuesto a irse de allí sin una respuesta. Y Changmin entiende sin el mejor de los ánimos que si quiere botarle, al menos por ahora, va a tener que golpearle.

Entiende por favor, le pide con la mirada cuando abre la boca para decirle “Daniel.”

La respuesta es inmediata. Jaejoong se tensa de mala forma sobre el asiento.

“…mi novio”, le enfatiza esta vez.


‘Mi aún novio’


“…va a venir por mí muy temprano así que sería genial si pudiera descansar bien para entonces.”


Changmin puede ver el enojo corrompiendo cada una de las facciones del chiquillo poco a poco al escucharle. Finalmente Jaejoong le está dejando verle por completo y Changmin se siente como todo un morboso de sentirse así de bien al respecto. Sus hormonas se cocinan como el caldo primigenio que le dio vida al maldito planeta. Lo que Shim necesita es un psiquiatra. Con un poco de suerte quizás las pastillas puedan con esto, porque ya está más que claro que ninguna otra cosa tiene éxito.

Jaejoong se pone de pie hecho una furia, dobla sobre sus talones y se dirige a zancadas hacia la puerta. Changmin suspira de alivio. No ha sido tan difícil. El castaño puede permitirse relajar su espalda contra el colchón. Pero entonces no escucha un portazo sino más bien un “click” Como cuando uno hecha llave por dentro.

Shim abre los ojos de par en par.

Oh dios santo. ¿Qué es lo que ha hecho?


“No,” el chiquillo le dice, está tan cabreado que podría agarrarse a los puños con la pared, “me dijiste que no le querías, así que no voy a irme de acá a menos que me digas que lo haces, si puedes mirarme a la cara y decirme que le amas entonces me iré.”


El abogado maldice la hora en que se quedó enredado en las cunitas rojas de ese manipulador de mierda. Maldice también la hora en que se perturbó al punto de hallar aquello excitante.


“Jaejoong, no estoy siguiéndote el juego para ya,” le rezondra el castaño. Sintiéndose con cada vez menos voluntad en el cuerpo.

“Entonces no me estoy yendo de aquí,” Kim le responde.


Los ojos negros y los chocolates pelean. Changmin aparta la mirada primero. Un suspiro derrotado se le escapa de los labios. 

“Mira lo que quieras decirme puede esperar un poco. Voy a escucharte ¿vale? Lo prometo. Lo único que te digo es que me dejes descansar por hoy,” intenta negociar con él, bajando el tono de su voz incluso.


Pero, “te amo,” es lo que el chiquillo le dice.


Solo así, como si Changmin fuera hermético a sus palabras. Como si efectivamente Changmin no le amara con tanta locura ¿Qué no se lo ha dicho ya? ¿Qué su cuerpo entero no se lo grita cuando le tiene a la vista? ¿Cómo puede dudarlo siquiera?

Y ahora lo ha arruinado. Y lo peor de todo es que el abogado ni siquiera tiene corazón para enojarse con él. No más de un 5% al menos. El otro 95% está prácticamente fibrilando. Es jodidamente ridículo.


Jaejoong empieza a caminar hacia él cuando le ve caer en absoluto silencio. Las alarmas en las sienes del mayor chillan como locas cuando lo notan.


“Así que discúlpame si no puedo esperar a tenerte,” el chiquillo continúa.


Mierda. Esto va mal. Acostarse con Jaejoong definitivamente no va ayudarle a meditar absolutamente nada. Pero al castaño el cuerpo le arde en llamas. Changmin cierra ambos de sus ojos mientras inhala con fuerza por la nariz.


“Jaejoong,” le llama…le pide, “solo vete.”

“Dime entonces…” el chiquillo le exige.

“Sabes que no…que no puedo.” El abogado le respondo llevándose las manos al cabello con frustración. Nunca podría. Jamás.


Jaejoong está a un paso final de él. Changmin le pide con los ojos una última vez. No vengas, no te acerques pero Jaejoong le desobedece deliberadamente. 


El chiquillo está encima suyo mucho más rápido de lo que el abogado espera. De lo que el abogado necesita para comportarse como es debido. Las piernas de Kim le apresan contra la camilla y el calor de sus cuerpos asciende como una estufa. No han hecho nada...aún…pero jadean de solo sentir tan cerca al otro.

La tan mítica parte razonable del abogado aún intenta desesperadamente salvarle. Advertirle. Porque no está bien. Dios santo, no está nada bien ¿Y si quererse no llega a ser suficiente? Ya de por si amar así como Changmin siente que le ama debe romper con algún mandamiento en la tabla de Moisés y definitivamente merece algún tipo de castigo.

¿En verdad va a subirse al avión sin piloto? ¿Va a aferrarse a su mano y cargar con todo? Tiene a una persona que podría darle lo que siempre ha querido. Pero ¡joder! no es suficiente. Sino le tiene a él. Nada nunca va a ser suficiente ¿no es así?

Los ojos negros le piden permiso cuando se acerca a sus labios. Changmin no puede resistirse. Nunca podría resistirse. Shim se lleva una mano a la cara, para tocar toda la molesta gasa y quizás quitársela no sea muy responsable de su parte. Pero ya se ha declarado loco ¿no es así?

Esos ojos negros le miran con cosas que le derriten el alma cuando lo hace y entonces aquel punketo tan joven está inclinándose hacia sus labios nuevamente. Changmin puede solo recibirle con los suyos abiertos, de un lado y del otro con fuerza. Sus manos no pueden solo quedarse quietas. Aprieta los hombros del menor, le sujeta la mandíbula, siente sus líneas delgadas y finas por encima de prendas que están tan de más que se tornan ridículas. Changmin se pelea con ellas, prácticamente se las arrancha sin dejar de besarle porque ¡demonios! ¿Cómo es que ha sobrevivido sin esto, ah?

Jaejoong jadea exageradamente contra sus labios al sentirle.

¿Es que siquiera llega a sentirle como Shim lo hace? – Changmin se pregunta. Como si se fuera a morir aquí mismo.


“Venga,” Kim le azuza mordiéndole el mentón, “sabes bien lo que necesito.”


Changmin abdica a su raciocinio cuando el chiquillo junta sus caderas para acentuar su punto. Como siempre Kim Jaejoong sabe bien cómo pedir las cosas. Pero la verdad sea dicha. El abogado está tan prendido que se encuentra buscándole con las suyas también. Rodando junto a él y haciendo de las sábanas un desastre.

Oh cuán pintoresca sería la vista para su novio si le viera justo ahora. Changmin no siente ni culpa. Se ha vuelto un psicópata a manos de Kim Jaejoong. Su vecino de 19 años.

El abogado tira rudamente hacia abajo los jeans de Kim, ya ha logrado despojarle de la remera y aunque adora esos tatuajes y esos pezones rosados. Hay otro par de cosillas divertidas con las que le gustaría jugar escondidas debajo de sus pantalones. ¿Tenía que usar pitillos justo hoy? Jaejoong intenta ayudarle y no puede evitar reírse cuando al cuarto intento solo han podido liberarle por atrás la mitad de su pequeño trasero.

Changmin le empuja de él gruñendo, “quítate eso, maldición.”

Jaejoong rueda a un lado quedando boca arriba a su lado en la camilla. Cabellos despeinados y pegados de sudor a su frente. A diferencia de él Changmin tiene su erección desnuda entre sus piernas como todo un sinvergüenza, Jaejoong le ha quitado la bata y los calzoncillos desde que empezaron. El castaño coge el aire a bocanadas, la nariz está empezando a dolerle un poco. Más les vale a Kim seguir queriéndole aun con la nariz chueca porque él ha sido el que le ha engatusado a esto.

Shim escucha la bragueta del menor correr y tiene que voltear la cabeza y pegarle los ojos encima. Los ojos negros se fijan en los suyos. Los labios ligeramente abiertos del menor y ya hinchados de haberle besado sin descanso forman una “o” bellísima. 

“Changmin,” el menor suspira su nombre, cuando tiene en ambas de sus manos las esquinas de sus jeans,


El abogado asiente al entenderle y se lleva sus manos a su sexo.

No habría pensado en su vida que tocarse sería algo tan aleccionador para él mucho más que para su acompañante. Pero se siente tan excitado que podría explotar solo así.

“Ven aquí,” Jaejoong le llama después de tomarse la vida entre mirarle con labios abiertos para coger el aire y efectivamente quitarse los pitillos.

Changmin se toma su tiempo levantándose de la cama. Los ojos hambrientos de Kim son el mejor de los cumplidos que ha recibido jamás. Jaejoong alarga sus brazos hacia él, impaciente, en un intento de apresurarle. Kim está tan excitado que el cuerpo le tiembla.

Changmin siente que se sonroja cuando alza el brazo y entrelaza sus dedos de la mano izquierda con los suyos. Jaejoong tira de él para encajarlo contra su pecho. Abrazándole fuerte contra sí y depositando un beso en su clavícula. Es a donde puede llegar. Changmin es bastante más alto que él. Casi toda una cabeza. 

Las manos del rubio se deslizan a lo ancho de la espalda del castaño luego hacia su nuca, su cintura. Changmin le rodea con sus brazos también, nunca le ha sentido tan chiquito como ahora y siente hasta ganas de acunarlo de alguna manera.

“Si no mal recuerdo creo que ya hemos cruzado la cama del hospital de nuestra lista,” el rubio le dice.

“Podemos reciclarlo, no tienes que seguir siempre tus excentricidades,” Changmin le debate intentando no sentirse tan mal por el hecho de que esta será efectivamente la segunda vez en un hospital.

“Creo que quiero la pared,” Jaejoong le dice ignorándole.

Changmin rueda los ojos pero le alza en su brazos contra la susodicha. El rubio le pasa los brazos por el cuello. Mirándole con ojos bien abiertos procede a morderse los labios. Changmin no puede privarse de picarle la nariz con los suyos. Jaejoong se fricciona un poco contra él incapaz de quedarse quieto. Changmin tiene que morder su sonrisa cuando lo hace.


“No tengo nada conmigo,” le informa el mayor mientras le lame la mejilla derecha y luego la piel detrás de su oreja del mismo lado.

“Me lo imaginaba ya, así que traje un par de los míos,” Kim le responde como si no tuviera importancia. Enredándole las piernas a la espalda y obligándole a pegarse aún más a él, mientras pequeños jadeos de gusto escapan de su boca.

“Vas a matarme,” Changmin se permite decirle mordisqueándole el cuello.

Jaejoong le entierra los dedos en el cabello para que le muerda aún más fuerte. Changmin le complace mientras su mano libre viaja caudalmente para prepararle, con la ayuda del lubricante que Jaejoong ha traído consigo en sus pantalones – el muy puñetero – Jaejoong siente tanta ternura al respecto que le come los labios sin descanso. Oh si se sentara a contarle.

Changmin le aplasta contra la pared cuando entra.

Jaejoong le hinca los dedos en la espalda, sus muslos le presionan los costados del cuerpo como una prensa y puede sentir el gemido del chiquillo resonar en su pecho contra el suyo.

Changmin tiene que apoyar sus brazos contra la pared por encima de la cabeza de Jaejoong para menguar las ganas desesperadas de cogerle a lo animal ahí mismo. Jaejoong tiene los ojos entrecerrados como si estuviera concentrándose.

“No quiero hacerte la pregunta estúpida,” el castaño le dice frente pegada a la suya y examinándole ese precioso rostro tan suyo.

“Entonces cierra la boca y…” ni siquiera puede terminar de decirle alguna de sus picardías.

Changmin vuelve a penetrarle y el chiquillo tiene que abrazarle para no resbalarse de él por la fuerza, no cree que pueda dejarle abandonar su cuerpo nunca. Aunque le duela. El placer construyéndose en su bajo vientre promete cosas que le dejan midriático de anticipación.

Changmin no le carga. Hace que Kim trabaje por ello. Jaejoong tiene que arquearse contra la pared con desesperación, levantar su pelvis y sincronizar otro “thumb” que le acerca más y más al paraíso, oh ese glorioso paraíso que ya casi puede tocar con las yemas de sus dedos.

El castaño tiene que gruñir para sacar en algo su excitación. El sexo con Jaejoong es siempre así, pasional, desordenado y colosal. Es completamente abrumador, lo mucho que le desea. Aun cuando le tiene entre sus brazos gimiendo el diccionario entero.

Se pregunta si es porque nunca se sintió realmente atraído por nadie antes de este chiquillo, al menos no propiamente hablando, y cada vez que le tiene está como poniéndose al día con todo lo que se ha perdido, de todos esos años y años de frustración sexual de los que ni siquiera ha sido consciente hasta que Jaejoong entró en su vida.

“Chang…Min,” le oye llamarle entre un jadeo cogiéndose de su nuca al punto de dañarle.

Changmin le besa la mejilla sin dejar de penetrarle.

“Estoy acá.”

Sus cuerpos rebotan contra el otro y generan este muy obsceno ruido que se asemeja al galope de un caballo. Changmin siente que no va a parar de mover sus caderas, a menos que se muera.

“Creo que…” Jaejoong parece incapaz de encontrar las palabras.

Pero Changmin puede entenderle. Intenta decirle te quiero. Te amo.

Changmin finalmente le sujeta el cuerpo por las caderas y esa embestida tiene stamina suficiente para llevarse a Jaejoong. El rubio se retuerce encima de él, su cabeza choca contra la pared mientras alza su barbilla hacia el techo, cejas muy juntas, frente arrugada y esos preciosos labios abiertos en un jadeo que ya no puede ni transformarse en palabras. El placer es siempre tan evidente en su cara cada vez que tiene un orgasmo.

Changmin tiene esa imagen tatuada perpetuamente en sus retinas. El cuerpo del chiquillo aún espasmódico, tiembla contra él como en intervalos. Y todo es demasiado de pronto. Shim se inclina sobre él, encerrándole como una malla con su cuerpo mientras se viene en una última embestida, Jaejoong hace un ruido que es apenas incluso un sonido en absoluto al sentirlo, tan débil y quedo al fondo de su garganta. Changmin se pierde en ello por un momento. Recobrar sus sentidos lo suficiente como para recuperar su sensatez y salir de él toma algunos segundos.

Jaejoong se lo impide hincándole las uñas. Shim levanta la mirada hacia su rostro de inmediato.

“¿Jae?” le llama.

“Dame un segundo,” el chiquillo le dice.


Están sudando a chorros y Jaejoong oculta la cara de él pegándose a su hombro.

“¿Te he…?” le pregunta con temor.

Jaejoong niega con la cabeza rápidamente.

“¿Qué es entonces?”

Jaejoong suspira algo que suena como un sollozo. Changmin empieza a asustarse un poco y le obliga a separarse de su cuerpo. Se desliza fuera de él lo más lento que puede, aún inseguro y le deja con cuidado de vuelta en el piso.

Jaejoong mira hacia abajo.

¿Qué es lo que pasa? Changmin quisiera un manual del muchacho. Por favor. Y en coreano si es posible.

Jaejoong se lame los labios secos y pasa sus dedos por el cabello que está pegado a su frente. Changmin le observa en silencio, no sabe qué hacer. Kim no parece adolorido, tiene el rostro muy rojo y sus ojos brillan del resto de lágrimas que le han saltado haciendo lo que han hecho pero aparte de eso no puede notar más.

“¿Qué pasa?” el castaño le pregunta no puede evitar que su voz suene un poco estrangulada.

No cree que después de esto pueda expulsarle de su sistema así le hagan diálisis. ¿Está echándose para atrás?

“¿Cómo hemos terminado así?” el chiquillo le pregunta, llevándose una mano a la cara, luce martirizado, “ni siquiera te soportaba ¿sabes?”

Changmin no sabe que decirle. Una sonrisa se estira irremediablemente en su cara.

“Y ahora siento que si no te toco me muero, que si te toco me muero aún peor. No creo que seamos buenos para el otro pero te quiero aun así. Definitivamente no soy bueno para ti. Pero me quieres aun así. Me haces querer ser cosas que nunca me hubiera imaginado aspirando a ser,” Jaejoong balbucea con cierto tinte de desesperación en su voz.

“No pretendo cambiarte.”

“Cierra la boca Shim,” el chiquillo chasquea la lengua empujándose de la pared hacia el baño, como si lo que el abogado acabara de decirle le hubiera indignado o algo.


Changmin suspira, viéndole caminar y desaparecer en la habitación. Jaejoong no cierra la puerta tras él. El abogado se queda apoyado de espaldas en la pared por unos segundos observando toda la habitación. Hay un humidificador en el piso, un empaque de lubricante roto y parte del contenido a su alrededor.

Tienen que dejar de hacer esto en hospitales ¿qué les sucede?

Shim escucha la ducha correr y se empuja de la pared. Jaejoong le oye entrar y le dice, “no creo que debas mojarte la nariz, es más creo que deberíamos llamar a una enfermera”

Pero Changmin abre la puerta de la ducha. Jaejoong le observa empapado de pies a cabeza. Esta luz le hace ver incluso más hermoso.

“En serio no creo que debas mojarte la nariz,” el chiquillo le dice apuntando con el teléfono de la ducha hacia la pared para evitar mojarle.

Changmin le atrae a él tirando de su brazo para besarlo. Jaejoong quiere resistirse pero termina soltando el teléfono y colgándose con ambos brazos de su cuello. Changmin se separa apenas de él después de varios minutos así.

“¿Por qué quieres siempre hacer un mundo de todo?” le reclama acariciando su mejilla derecha.


Jaejoong cierra los ojos disfrutando la caricia como un gato.

“Tú tienes un novio,” es lo que le dice.

“Es un poco tarde para que consideres eso,” Changmin le responde mordiéndole el labio inferior.

Los ojos negros de Kim se agudizan con molestia.

“Soy oficialmente tu amante Changmin.”

“Solucionaré eso mañana.”


Jaejoong frunce el ceño aún disconforme.


“No puedo creer que esté pasando por esto,” el chiquillo le dice intentando zafarse de él.

Changmin no le deja. Jaejoong pelea un poco con él hasta que su ceño poco a poco se desvanece y las comisuras de sus labios comienzan a elevarse. Changmin le sonríe también. Son un par de idiotas al fin y al cabo.

“En serio creo que deberíamos llamar a la enfermera tu nariz se está cayendo.”


Changmin en vez de hallar aquello alarmante lo haya gracioso. Y se ríe incluso. Jaejoong le acompaña.

“Voy a tener que echarte de acá ¿no es así?” Jaejoong le pregunta ya empujándole para sacarle fuera.

Changmin se resiste.

“Si quieres ser de ayuda ve a arreglar la habitación.”

Jaejoong termina obligándole a salir de la ducha para terminar de bañarse. Changmin regresa a la habitación sintiéndose bastante patético al ser mangoneando por su menor.

Aunque honestamente debe arreglar todo esto antes de recibir a la enfermera, intentarlo al menos. Si es que todos ya no están enterados allá afuera.

Changmin se lleva una mano a la cabeza. Tiene el nervio de reírse todavía. Se la han montado bien ¿no es así? Jaejoong no va a poder olvidarle así recurra a la hipnosis. Procede a arreglar todo sonriendo como un adolescente. Jaejoong vuelve a la habitación a por sus prendas. Changmin pasa un buen rato viéndole acuclillarse para buscarlas puesto que las ha escondida en el último cajón de uno de los muebles de la habitación.

Jaejoong puede adjetivarle “hijo de puta” pero termina riéndose y besándole un poco más sobre la camilla antes de colocarle nuevamente la gasa aún pese a que crea que no tiene punto pero Changmin no quiere tener más que explicar.

Kim le besa en la mejilla en su camino de ida.

“Nos vemos,” es como se despide.


Changmin se acomoda mejor en la cama cuando oye la puerta cerrarse, enciende el televisor y espera unos 5 minutos antes de tantear la mesa a su lado izquierda a por el botón amarillo de las enfermeras y presionarlo.



Capítulo 19 >>

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Qué puedo decir Sakuramichi es una canción preciosa y yo tengo el corazón diminuto. Ha sido un camino larguísimo y tedioso para todas las que nos han esperado, las disculpas correspondientes.

Y pueeeees es y siempre será un placer escribirte los puntos y comas Izo ictérica y cianótica (buscaré alguna patología que cruce con ambas para ponerte mote nuevo porque soy así de ñoña ajajaja no? ok...)

PD: srly man gracias descomunales por ignorarme cuando me pongo bieeeen pedorra porque por dios que rechazo es totalmente lo que necesito en mi vida justo ahora JAJAJÁ *llora internamente a lo Jaejoong* por la chucha me puse bien ñoña bien rápido D: igual nadie lee esto así que a huevo hahaha en fin ya puse lo que tenía así que shut the fuck up no voy a ponerme feeling en público ok? <//3

Este capi ha sido lo más awkward del mundo gente parte bien grande de mí no quiere ni publicarlo xD hahaha no saben lo que estoy sufriendo. Wtvr muchas gracias por pasarse a leer y comentar. Tienen mi pequeño corazoncillo. Chispitas, chispitas para todas. Ahora sean felices.

Sobretodo Tefi… iykwim

Quiéranme que en serio no saben lo que me ha costado escribir esa primera parte haha hablo en serio. Ya falta nada. Estoy en hiatus oficial pero esto estaba prácticamente terminado y este sábado es el único que me puedo permitir así que me puse las pilas.

PD: solo para que sepan, porque fuck alguien tiene que saberlo...escribí esto escuchando casa sola por la puta madre hahahahaha

CONVERSATION

4 comentarios:

  1. Me has echo el día Kimmy bonita ♥

    Era inevitable lo que pasaría, despues de lo de la Nutella y Jaejoong queriendo decirle que le ama. Todo esto es demasiado fuerte, incluso para ambos, pero son tan idiotas que solo pueden seguir y seguir, no pueden dejarse. Creo que ambos tienen un fetiche con eso del hospital y a Jaejoong fuera de si XD Es realmente encantador todo su asunto de la lucha interna entre la razón y el corazón. Es un romance entre chiquillos, uno hermoso, pasional e intenso ahh ♥. Pienso que cómo iran las cosas desde ahora, espero que mejores para más; digo, ya estamos a bordes del final ;3; <3
    PD2: no entres a hiatus! ;; ¿que será de mi?!!... hoy que todo acabó~ si ya me acostumbre a vivir para ti(?)~♪ jajaajaj besos bonita!

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  2. Me has echo el día Kimmy bonita ♥

    Era inevitable lo que pasaría, despues de lo de la Nutella y Jaejoong queriendo decirle que le ama. Todo esto es demasiado fuerte, incluso para ambos, pero son tan idiotas que solo pueden seguir y seguir, no pueden dejarse. Creo que ambos tienen un fetiche con eso del hospital y a Jaejoong fuera de si XD Es realmente encantador todo su asunto de la lucha interna entre la razón y el corazón. Es un romance entre chiquillos, uno hermoso, pasional e intenso ahh ♥. Pienso que cómo iran las cosas desde ahora, espero que mejores para más; digo, ya estamos a bordes del final ;3; <3
    PD2: no entres a hiatus! ;; ¿que será de mi?!!... hoy que todo acabó~ si ya me acostumbre a vivir para ti(?)~♪ jajaajaj besos bonita!

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  3. Me has echo el día Kimmy bonita ♥

    Era inevitable lo que pasaría, despues de lo de la Nutella y Jaejoong queriendo decirle que le ama. Todo esto es demasiado fuerte, incluso para ambos, pero son tan idiotas que solo pueden seguir y seguir, no pueden dejarse. Creo que ambos tienen un fetiche con eso del hospital y a Jaejoong fuera de si XD Es realmente encantador todo su asunto de la lucha interna entre la razón y el corazón. Es un romance entre chiquillos, uno hermoso, pasional e intenso ahh ♥. Pienso que cómo iran las cosas desde ahora, espero que mejore solo a más; digo, ya estamos a bordes del final ;3; <3
    PD2: no entres a hiatus! ;; ¿que será de mi?!!... hoy que todo acabó~ si ya me acostumbre a vivir para ti(?)~♪ jajaajaj besos bonita!

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  4. Me has echo el día Kimmy bonita ♥

    Era inevitable lo que pasaría, despues de lo de la Nutella y Jaejoong queriendo decirle que le ama. Todo esto es demasiado fuerte, incluso para ambos, pero son tan idiotas que solo pueden seguir y seguir, no pueden dejarse. Creo que ambos tienen un fetiche con eso del hospital y a Jaejoong fuera de si XD Es realmente encantador todo su asunto de la lucha interna entre la razón y el corazón. Es un romance entre chiquillos, uno hermoso, pasional e intenso ahh ♥. Pienso que cómo iran las cosas desde ahora, espero que mejore solo a más; digo, ya estamos a bordes del final ;3; <3
    PD2: no entres a hiatus! ;; ¿que será de mi?!!... hoy que todo acabó~ si ya me acostumbre a vivir para ti(?)~♪ jajaajaj besos bonita!

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Dejenme sus dudas, insultos o comentarios. Amo el feedback, Es aleccionador :3

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